|
|
||
|
Seguridad |
||
|
| ||
& TELECOM Están Orientando en la Tecnología Inalámbrica Wi-Fi, Frente a Bluetooth: 3Com Modernizan
Red & SERVICIOS & INDUSTRIA Irrumpe Microsoft en el Mercado de Soluciones CRM
|
Cultura y Tecnología Es
preciso superar los viejos términos del determinismo tecnológico
y del pesimismo cultural La
alta tecnología puede muy bien distribuir la baja cultura: no
hay problema. Pero la alta cultura puede persistir con un bajo nivel
de tecnología: así fue producida la mayor parte de ella. El
pensamiento actual acerca de las relaciones entre la cultura y la tecnología
llega mayoritariamente a este tipo de conclusiones plausibles pero desesperanzadas,
y se detiene. En
una época en que se está produciendo una importante innovación
tecnológica en la producción y distribución culturales
y en los sistemas de información de todo tipo, es esencial superar
esos viejos términos. En
los primeros años de vida de cualquier tecnología genuinamente
nueva es especialmente importante liberar la mente del habitual determinismo
tecnológico que, de manera casi inevitable, se produce junto
con ella. El
supuesto básico del determinismo tecnológico consiste
en que una nueva tecnología -una cámara fotográfica
o un satélite de comunicación- surge de los
estudios y experimentos técnicos. A continuación, transforma
la sociedad o el sector en que ha surgido. Nosotros
nos adaptamos a ella porque se trata de la forma moderna de hacer las
cosas. Sin embargo, prácticamente todos los estudios y experimentos técnicos se realizan dentro de las relaciones sociales y las formas culturales ya existentes, y lo normal es que se realicen con finalidades ya en general preestablecidas. Además,
un invento técnico como tal tiene una significación social
relativamente pequeña. Sólo cuando es seleccionado para
ser objeto de inversiones destinadas a la producción, y cuando
es desarrollado conscientemente con fines sociales particulares -es
decir, cuando pasa de ser un invento técnico a ser lo que propiamente
puede llamarse una tecnología disponible-, empieza a adquirir
su verdadera significación general. Estos
procesos de selección, inversión y desarrollo obviamente
participan de las características sociales y económicas
generales propias de las relaciones sociales y económicas existentes,
y están diseñadas para usos y aprovechamiento particulares
dentro de un ordenamiento social concreto. Así
pues, la situación real no está tecnológicamente
determinada. La idea de que alguna nueva tecnología es inevitable
es producto de la publicidad abierta y encubierta de los intereses implicados.
Pero en la práctica se ve poderosamente auxiliada por una especie
de pesimismo cultural. Las raíces del pesimismo cultural son
profundas. El argumento relativo a las tecnologías y las instituciones
sólo constituye un primer nivel. A
primera vista se hacen simplemente predicciones aterradoras basadas
en prejuicios fácilmente estimulados contra toda maquinaria desconocida.
Periódicos, revistas populares, cine, radio, televisión,
libros de bolsillo, cable y satélites: cada nueva fase se ha
anunciado como un inminente desastre cultural. Pero también hay
fases de asentamiento, en que las tecnologías antes innovadoras
son absorbidas y sólo las nuevas formas subsiguientes constituyen
una amenaza. Al mismo tiempo, no queda claro si son sólo las
tecnologías lo que se rechaza. A
partir de tal objeción, se establece un contraste entre la cultura
minoritaria y la comunicación de masas que
se presenta y se desarrolla en cada estadio de las nuevas tecnologías
culturales. En cada fase particular, ese contraste se traduce en objeciones
contra una nueva tecnología, pero su base es siempre una posición
social y política. Así, en nuestro tiempo, un rasgo importante de los nuevos sistemas es que brindan la oportunidad de establecer nuevas relaciones culturales que los antiguos sistemas no podían ofrecer.
|
|
|
Computerworld y Computerworld.com.mx y los respectivos logos son marcas registradas de International Data Group Inc. |