Inicio | Noticias | Opinión | Redes & Telecom | Soluciones & Servicios | Mercado & Industria |
Seguridad
| Desarrollo Ejecutivo | E-Commerce | Almacenamiento
Opinión

REDES
& TELECOM

WAP: ¿Éxito o Fracaso?

“Las Empresas se
Están Orientando
en la Tecnología
Inalámbrica Wi-Fi,
Frente a Bluetooth”:
3Com

Modernizan Red
Para Eficientar la
Administración de
Justicia

SOLUCIONES
& SERVICIOS

Tivoli Storage Manager 5.1 Protege y Recupera la Información

MERCADO
& INDUSTRIA

Mostró Altas y Bajas el Mercado PC en AL

Aumentarán 15% Ingresos de los Servicios CRM en 2002

Irrumpe Microsoft en el Mercado de Soluciones CRM

DESARROLLO
EJECUTIVO

Buscan Salarios Óptimos en TI

El Futuro de los CIOs

SEGURIDAD
Ofrece IBM más
Seguridad en Transacciones por
Internet

 

La Incomunicación Afecta la Evolución de la Persona y la Sociedad
¿Qué es lo que hay que Comunicar?

Se sabe hablar de las cosas, no del porqué de las cosas; la relación interpersonal no es vivida como una relación interhumana, sino como intercosificada.

Por Francisco Castillo Vargas

La pregunta puede no tener una inmediata respuesta, precisamente por efecto mismo de la habitual incomunicación en que se está. El hábito de la incomunicación ha hecho posible el gradual empobrecimiento del hombre y de sus relaciones interobjetivas, de forma que, de improviso, la comunicación factible en teoría no ayudaría ya a la satisfacción de necesidades, angostadas con anterioridad. Se ha perdido incluso la capacidad para usar otro lenguaje que no sea el lenguaje de “sociedad”.

El hombre actual se aburre, apartado de los objetos, necesita estar fuera de sí. El aburrimiento no es subsanable precisamente porque “el otro” está a su vez empobrecido. ¿Qué puede hacerse sino tratar de las cosas, y sólo de ellas, con el otro, allí donde ese otro tampoco sabe hablar sino de las cosas?

El interés que la anécdota ofrece hoy día, frente al desinterés colectivo por el qué y porqué de las cosas, mediante su referencia al complejo de motivaciones que suscita, es una prueba de cómo el pensamiento se ha retraído hacia el plano de la concreción, de tal forma que sólo opera con soltura en el ámbito de la cosificación.

Se sabe hablar de las cosas, no del porqué de las cosas; la relación interpersonal no es vivida como relación interhumana, sino como intercosificada, y se prescinde de la premiosa consideración a que la estimación del hombre como tal obligaría, en pro de la fácil apreciación del hombre como un objeto-cosa más.

La precisión acerca del qué comunicar puede alcanzarse atendiendo, sobre todo, a aquellos que verifican la protesta y a la motivación de la misma. Con todo lo que ella pueda tener muchas veces de apráctica, la protesta supone la concienciación más o menos lúcida de la necesidad de comunicación y el plano en que ésta se desenvuelve.

Esta protesta actual se centra en dos órdenes de la realidad: el social y el psicológico. La incomunicación social da lugar a la compartimentación de la realidad social, incomunicación que se mantiene por la utilización de círculos linguísticos precisos, caracterizada por la restricción en el decir. El no poder decir lo que se quiere decir está planteado hoy día como la necesidad más apremiante. Que esta necesidad de decir no sea satisfecha es lógico, dado que este decir ha de ser forzosamente crítico de una estructura que ha hecho posible el desinterés colectivo respecto a cualquier instancia positiva de socialidad.

En el nivel psicológico la necesidad de comunicación se plantea como instancia a la eliminación de tabúes sociales que se han internalizado de persona a persona y que imposibilitan, incluso en el plano del microgrupo más reducido que es la pareja, la plena comunicación multidimensional. Aun en la relación dual más íntima, gravita la presión que sobre ambos miembros de la pareja ejerce la serie de restricciones a que se obligan, si al propio tiempo pretenden mantener su engarce con el macrogrupo al que pertenecen. La protesta, pues, se hace aquí en favor de la espontaneidad.

En cualquier caso, la incomunicación afecta el desarrollo personal. Por eso, antes de considerar las diferentes formas de protesta –colectivas e individuales, prácticas y aprácticas- debemos plantear de qué manera la incomunicación afecta la evolución de la persona y la sociedad.


OTRAS NOTAS EN ESTA SECCION
El Ideal más Noble de laEspecie Humana
La Información: ĀFlujo Libre o Regulado?
Las Aplicaciones a la Medida Continúan Siendo el Coco de los Servidores de Aplicaciones
Los Usuarios Deben Revivir la Innovación de la PC
.Net de Microsoft: ĀComprar o Rentar?
Otro Tribunal y Otro Revez Para Microsoft
ĀPara qué Cuidarse de Virus y Gusanos si Existe el Software Libre?
Un Enfoque Dual al Análisis de la Web

 

Contáctenos
Sientáse con libertad de llamar o escribir con sus comentarios e ideas:
Contacto Editorial,
Negocios, Ventas

 


Copyright Š 2001 Computerworld/México. Derechos Reservados. Prohibida la reproducción total o parcial.
Computerworld y Computerworld.com.mx y los respectivos logos son marcas registradas de International Data Group Inc.